Colombia estableci贸 que los animales tienen derechos

La Corte Suprema de Justicia determin贸 que los animales son seres sintientes y sujetos de derechos.

La decisi贸n sin precedentes va m谩s all谩 de la calificaci贸n de los animales como 鈥渟eres sintientes鈥 que hizo la Ley de Protecci贸n Animal, la 1774 de 2016, para establecer, de una buena vez, que tambi茅n tiene derechos.

Los animales son sujetos de derechos sintientes no humanos que como tales tiene prerrogativas en su condici贸n de fauna protegida a la salvaguarda por virtud de la biodiversidad y del equilibrio natural de las especies, y especialmente la de naturaleza silvestre. Como tales, deben ser objeto de conservaci贸n y protecci贸n frente al padecimiento, maltrato y crueldad injustificada鈥, se帽al贸.

La Corte se帽ala que esta 鈥渁signaci贸n de derechos鈥 solo puede verse como una extensi贸n de los principios jur铆dicos de las personas a los seres sintientes en forma proporcional y amplia, sin afectar desarrollos agroindustriales, sin menguar avances m茅dicos y sin desatender la soluci贸n de las necesidades alimentarias de los seres humanos.

鈥淪e trata s铆, de reconocer y asignar derechos y personer铆a jur铆dica para determinar epistemol贸gica, 茅tica, pol铆tica, cultural y jur铆dicamente la irracional destrucci贸n de nuestro planeta, y de toda la naturaleza que aqueja en forma vergonzante y tr谩gica la generaci贸n de nuestro tiempo鈥, dice el fallo.

La crucial determinaci贸n la tom贸 la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, al conceder un recurso de habeas corpus en favor de un animal y orden贸 la libertad de un oso de anteojos al que llaman 鈥楥hucho鈥, que est谩 hace 18 a帽os en el zool贸gico de Barranquilla, a donde fue trasladado de la reserva R铆o Blanco de Manizales.

La decisi贸n que da un giro jurisprudencial en materia de protecci贸n de los animales aclara que, como seres sintientes, tienen derechos pero no deberes y que quien deben velar por esos derechos es el hombre. En ese sentido, se trata de un cambio trascendental, que no se centra en el debate com煤n sobre el sufrimiento de los animales.

鈥淣o se trata de la modificaci贸n de una postura jur铆dica desde una perspectiva exclusivamente biol贸gica o moralista, o desde el dolor con criterio de sensibler铆a fruslera y trivial porque los animales sufren, sino desde una textura filos贸fico jur铆dica diferente y creadora; desde un compromiso existencia radical con la vida del hombre mismo, de las futuras generaciones, de las especies, de la conservaci贸n de la naturaleza como lucha individual y colectiva鈥, dice la determinaci贸n.

El fallo, de 36 p谩ginas, se帽ala que se debe cumplir con la ley 1774 de 2016, que cita como est谩ndares m铆nimos que los animales no sufran de hambre ni sed, que no sufran injustificadamente malestar f铆sico ni dolor, que no les sean provocadas enfermedades por negligencia o descuido, que no sean sometidos a condiciones de miedo ni estr茅s y que puedan manifestar su comportamiento natural.

NO AL CAUTIVERIO

鈥淓s constitucional y convencionalmente v谩lido, como fuente normativa, abogar por la protecci贸n de todos los seres sintientes, incluyendo a los animales, para preservar el medio ambiente como parte de la fauna mundial, al estar integrados en un orden p煤blico ecol贸gico nacional y mundial, debiendo rechazarse todo acto de maltrato y cautiverio鈥, dice el fallo.

La determinaci贸n va m谩s all谩 y se帽ala que todos los animales que est茅n en cautiverio deben ser readaptados, en forma escalonada, a las condiciones naturales, con ayudas profesionales de veterinaria, zootecnista, biol贸gica, alimentaria y biotecnol贸gica que sea necesaria.

鈥淧ara esta Sala es urgente dimensionar las fronteras entre el hombre y la naturaleza, entre lo humano y lo no humano, aniquilando la separaci贸n tambi茅n entre lo cultural y lo natural entre todos los sujetos de derecho. No dar este paso es mantener y concitar la destrucci贸n inmisericorde de nuestro h谩bitat natural鈥, dice el hist贸rico fallo.

EL OSO CHUCHO

Como los animales son seres sintientes y sujetos de derechos, 鈥渟on titulares de la prerrogativa a la libertad, as铆 sea a vivir una vida natural y a tener un desarrollo con menor sufrimiento鈥, dice la Corte.

En ese sentido, aunque el habeas corpus es para los seres humanos, no resulta incompatible con seres sintientes. As铆, dice la Corte Suprema, una persona, de ahora en adelante, podr谩 exigir la protecci贸n de la integridad f铆sica, cuidado, mantenimiento o reinserci贸n a su h谩bitat natural.

En el caso concreto, la Sala orden贸 a la Fundaci贸n Bot谩nica y Zool贸gica de Barranquilla, la Corporaci贸n Aut贸noma Regional de Caldas, Aguas de Manizales, Parques Nacionales Naturales y el Ministerio de Ambiente que, en 30 d铆as, trasladen al oso de anteojos 鈥楥hucho鈥 a una zona que mejor se adecue a su h谩bitat, 鈥渃on plenas y dignas condiciones de semicautiverio鈥, prioritariamente a la Reserva Natural R铆o Blanco.

Fuente: Animanaturalis.org